Tuve un tremendo y horrible sueño ayer por la tarde: Soñé que estaba dentro de un breve cuarto húmedo y una manada, como de unas diez bestias, rondaba a mi alrededor gimiendo acompasadamente. La más gorda de las bestias parecía también ser la más vieja, era enorme y a pesar de ser el único macho se meneaba amaneradamente frente a mí, me miraba fijamente y al fin, cuando las otras bestezuelas se hubieron callado, emitió una serie de sonidos guturales que yo no podía traducir, lo que percibí fue una lanza saliendo de su pestilente hocico, apuntaba hacía mi pecho, supe que la bestia buscaba hacerme daño pero no adiviné la razón; pues cierto es que los salvajes no necesitan la razón para provocar daño. Yo me mantuve firme y no respondí ni a las insinuaciones, ni a los ataques, y no porque el animal me provocara miedo, sino por que sería inútil, es decir, ¿qué ganaría uno al enfrentarse a un bruto? Esquivé cada una de las lanzas, mientras las demás bestias reían como hienas, esperando verme caer herida y vestida de púrpura, con las venas vacías y mi hijo llorando, pero no las complací, me negué completamente.
De entre todas, pude apreciar otras tres bestias pequeñas que me miraban insistentemente, con una media sonrisa en sus carcomidos hocicos simulando labios de mujer, esas, balbuceaban y se acicalaban entre ellas, sus gestos tenían algo de fraternales, sin embargo, cuando alguna de las tres, giraba el cuello, las otras dos se le abalanzaban, lastimándola, traicionándola, para luego, después de la agonía, contemplarla y lamerle las heridas que ellas mismas le habían provocado, era una imagen horrible y desconcertante, llena de ironía, incomprensible. Las demás bestezuelas las contemplaban y actuaban como lo haría un atento público, las tres bestias se hacían daño entre sí e intentaban jalarme hacía ellas, mientras una cuarta lamía a cada una de las bestias, éstas respondían golpeándola con las patas traseras en la cabeza, la rechazaban, pero el cuarto animal insistía en estar acicalándose en el nido.
Intenté alejarme, caminé lo más rápido que pude, sin embargo, seguía caminando en círculo, estaba condenada. Caí de rodillas y los hediondos animales me rodearon, apreté mis ojos, junté mis manos y miré dentro de mí, sentí la paz de una luz que no se apaga ni con la sombra más espesa, sentí la vida y entonces, desperté.

2 Piden la palabra:
Una excelente forma de compartir "un mal sueño";como mejor lo sabes hacer.
Cuenta Conmigo!
no me ha bia tocado ver tu nuevo loock, me gusta.
así son los malos sueños, yo el sábado soñe que me ponían una multa de 9200 pesos, alegando que iba tomada. Era tan desesperante, porque en el sueño como que sí estaba bajo sus influjos, ni hablar, lo mejor es el despertar y ver que "vivir es increible"
:) muchos saludos!!
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