domingo 5 de febrero de 2012

Toda una señora

Soy toda una señora, me gusta ser mamá aunque sea difícil y a veces sienta que soy una no muy buena. Me gusta mi vida, los labios de Jim y los ojos de Dylan.

jueves 19 de enero de 2012

El último y nos vamos


Dónde está la otra yo.
Otro semestre que termina, una razón para festejar, motivo suficiente para sentir que los nudos en la espalda se sueltan un poco, respirar profundo y decir "ya casi". Sin embargo, no me siento con ánimo de celebrar, no estoy contenta conmigo, con mi yo estudiante, no me gusto, pero luego pienso en mis otros yo, la yo-mamá, la yo-esposa y la yo- mujer que trabaja. Es que todas ellas han estado cumpliendo sus respectivos roles a medias.
Me siento muy triste de no poder estar con Dylan, de tener que hacer tarea por las noches, de no preparar mis clases con más entusiasmo. ¿Qué estoy haciendo mal? Lo que es definitivo es que sin el apoyo de mi madre no podría terminar con la escuela pero siento que necesito más apoyo, siempre más, más tiempo, más amor, más sueño, más energía, más comprensión, más, que debo dar más de mí. Hay alguien más de quien he aprendido con el ejemplo y me ha apoyado pero a quien agradeceré luego, porque por ahora no es momento.
Me siento muy cansada de la rutina de la mañana, levantarte, hacer la maletita, preparar a Dylan, arroparlo bien y viajar de Monterrey para Apodaca para después regresar a Monterrey, parar en la escuela hasta las 12:00 y después correr para Apodaca de nuevo, al trabajo, para salir y dirigirnos de nuevo a Monterrey para dormir y al día siguiente igual. Parecen excusas. Siento que soy naturalmente mala pero sé que no, y a veces me arrepiento.
Ya quiero terminar este ciclo pero quiero hacerlo bien, con el respeto que mi carrera y mi trabajo merecen. Ya basta de mitades, de ojos adormilados, de días sin noches. Hay que hacer algo, hay que aprender y prometo que esto no me vuelve a pasar. La mitad de mí que es más fuerte, que no se conforma, que lucha, ama, se dedica, canta y logra, la estoy esperando, está conmigo pero está como dormida. Este ciclo será diferente porque será mejor, es hora de andar bien despierta, con los ojos bien abiertos, disfrutando todas las maravillas que Dios me regala en los amaneceres, en los besos de Dylan, es las miradas de Jim que me abrazan.
Amo ese lugar.

martes 16 de agosto de 2011

viernes 22 de julio de 2011

Los cachorros, Mario Vargas Llosa


Hola, ahora les comparto mi reseña de Los cachorros de Mario Vargas Llosa, fue mi primer acercamiento con el autor y ahora voy por La casa verde. Enjoy it.



Los cachorros, a primera vista

La obra está compuesta por seis capítulos:

Primero, se describe la llegada de Cuéllar, el protagonista, al colegio Champagnat dirigido por hermanos, el nuevo estudiantes es desconocido por el perro Judas y lo ataca hasta castrar al niño

Segundo, se relata el cambio de comportamiento que tiene Cuéllar a partir del accidente, su falta de interés en la escuela y su gusto por el deporte, la compasión de sus padres y el miedo de los hermanos a que estos tomaran represalias contra el colegio, sus buenas calificaciones a pesar de su pésimo trabajo eran el consuelo a su desgracia.

Tercero, los niños ya han entrado en la adolescencia y comienzan a tener novia, menos Cuéllar, su castración lo reprime.

Cuarto capitulo y los chicos han entrado ya a la carrera, han madurado, Cuéllar también se enamora pero no se declara, la chica le rompe el corazón y el vuelve a ser irreverente.

Quinto capítulo, después de la decepción amorosa, Cuéllar está muy desubicado, no encaja con sus amigos así que se junta con chicos de grados inferiores, vuelve a ser irreverente e inmaduro, se siente celoso porque ellos ya tienen otros intereses.

Sexto capitulo, los muchachos han terminado sus estudios y empiezan a casarse con sus novias, Cuéllar se dedica a correr autos, sobresale arriesgando su vida hasta que la pierde en un accidente.

Los cachorros, a través de mis ojos

La obra narra las aventuras de un grupo de muchachos que inician en el Champagnat una amistad que durará toda la vida, desde la infancia hasta que se reciben de la carrera y forman una familia. Las inquietudes, diversiones, enamoramientos de los chicos limeños recuerdan a ese otro grupo de niños mexicanos en Las Batallas en el Desierto, ¿Podría Cuéllar haber comprendido a Carlitos? Los dos con sus amores no correspondidos, los dos castrados, uno por un perro, el otro por su familia, la iglesia, la escuela, por la sociedad. O es que quizá Judas representa también a una sociedad, la que primero te enseña a ladrar, te forma de una manera a través de las escuelas, los medios, la familia y luego te limita hasta hacerte un conformista, un ciudadano más.

Los cinco muchachos son irreverentes, ocurrentes, inquietos, libres como si fueran cachorros, de ahí que el perro que le arranca su sexo y deja roto al pobre Cuéllar se llame Judas, perro que antes fue un cachorro, eso lo convierte en un traidor, un Judas. Al dejar mutilado a Cuéllar, mutila también una parte de su vida, la posibilidad de formar una familia. Al principio el niño no lo nota o no le importa, pero al entrar en la adolescencia cuando sus amigos demuestran su hombría enamorando chicas, es que Cuéllar se siente incompleto, rechazado. Los muchachos van creciendo y “van entrando al aro” dejan las rebeldías y van formando parte de la sociedad, pronto se gradúan y luego necesitarán un trabajo, usaran corbata y se casarán. Pero Pichula que así es como llaman a Cuéllar después del accidente, quien estuvo malcriado por su misma familia al compensar su pérdida física con un Volvo, los hermanos del colegio quienes lo contentan con buena notas, los amigos que no tienen la madurez de ayudarle a enfrentar el problema; él es malcriado y al mismo tiempo tachado, criticado, por que no madura, y así es orillado, hecho a un lado, hasta la muerte.

El estilo narrativo de Vargas Llosa hace que el lector se sienta uno más de los cachorros, los diálogos no tienen guiones, lo mismo se describe el escenario que se introduce una pregunta, una idea, corriente de conciencia, onomatopeya. No se sabe quien es el que narra la historia, podrían ser todos, menos Pichula, es posible saber que piensan los muchachos menos él, adivinamos su interior, su sentir, su decepción, pero lo conocemos sólo a través de sus amigos.

Los cachorros, es una obra impresionante, desde el primer capítulo nos lleva a la escena de la castración, no podemos hacer nada para evitarlo, “escuchamos” los ladridos guau del perro guau y no queremos imaginar pero la narración obliga a crear imágenes y reflexionar acerca de lo vulnerables que somos frente a la naturaleza, los animales son más fieros porque se sienten amenazados por el hombre, quien se ha esforzado en hacerse casas de cristal y en ir poco a poco siendo más frágil.

Para concluir, se puede trabajar con los adolescentes uno o varios fragmentos de la obra para analizar el tema de las variantes del español. En 2º año, en el bloque II, el tema se centra en las diversidad lingüística de los pueblos hispanohablantes, los alumnos pueden identificar varias palabras utilizadas en el Perú e investigar su significado en nuestro País.

jueves 21 de julio de 2011

Las batallas en el desierto, José Emilio Pacheco



Las batallas, a primera vista.

Las batallas en el desierto retrata a un grupo de niños que comienzan la adolescencia. El escenario es el de México de los años cuarenta, ya desde entonces un país tan multicultural y con una distancia abismal entre sus pobres y sus ricos. Está al frente de la República Miguel Alemán Valdez, a quien se caricaturiza como un incompetente y cómico representante nacional.

El protagonista está relatando la historia más de treinta años después, recuerda su adolescencia y su primer enamoramiento, las batallas en el desierto con sus amigos, que así era como llamaban al lugar donde jugaban en la escuela y el cual se convierte en el punto de partida para otras historias. La familia de Carlos pertenece a la clase media, el padre es empresario, dueño de una fabrica de jabón que se ve amenazada por la competencia extranjera; la madre es una mujer persignada con aires de santurronería y altivez; tienen tres hijos, Carlos es el de en medio.

La trama está centrada en la joven vida de Carlitos, quien se enamora de Mariana, la madre de su mejor amigo. El decide confesar su amor, Mariana lo entiende, le toma la mano y le pide que no sufra pero que es imposible corresponderlo, él finge entender la situación y se dirige a su casa. Al llegar allá, todo mundo sabía lo que había hecho, lo señalan, sus padre, su maestro, su amigo Jim, preguntan a Mariana, ella lo niega.

Después de lo ocurrido, Carlos eso obligado a ir al confesionario donde el sacerdote le da una indirecta clase de educación sexual que lo confunde más, también se ve orillado a realizar unos tests psicológicos, donde los doctores no hacen sino buscar frases hechas e inventarle el diagnóstico más ridículo a un chico que había cometido el único pecado de confesar su amor.

Un Carlos ya adulto se encuentra con quien fuera un humilde compañero de clases, le pregunta por todos, por Jim, por Mariana, aquel le cuenta que ellos ya no están, pues Jim había sido recogido y llevado a los Estados Unidos por su padre biológico y Mariana se había suicidado después de una discusión con su amante. Todo es confuso para Carlos, se dirige a la que fuera la casa ella, pero nada, hay otra familia, al final no sabe si es verdad que Mariana se quitó la vida o no.

Las batallas, a través de mis ojos.

Es la voz de Carlos que nos muestra un poco de esa situación social del país en aquel período: ricos muy ricos y pobres bien jodidos, la doble moral, las casas chicas, un presidente de portadas de periódico y un México invadido por nuevos productos extranjeros. De ahí lo de distintas culturas en una misma escuela; por eso comparten clases un mexicano, un gringo, un árabe y un japonés, sin duda en México había oportunidades ,pero nadie dijo que para lo mexicanos.

Carlitos, además de asomarse por la ventana y describirnos el escenario mexicano, también nos muestra el interior de sí mismo, sus preocupaciones, su dudas, su madurez a una edad tan temprana, sus reflexiones, su amor por Mariana, la mamá de su amiguito Jim. Un amor que se confiesa y que no muere porque no se corresponde. Los personajes y el grupo de amigos son un estereotipo: la Iglesia en el padre Ferrán y la Educación en el profesor Mondragón, el niño rico (Harry), el pobre (Rosales), el listo, , el abusivo (Alcaraz) el extranjero (Toru), el mejor amigo (Jim) y el enamorado (Carlos); es a través de cada uno de ellos, de sus historias que se nos muestra México y los cuarenta.

Mariana es la princesa a quien hay que rescatar, una mujer joven quien tiene un hijo de algún gringo, luego es abandonada y termina como amante de un importante político, mano derecha de Alemán. Es guapa, digna, sensata y dulce, qué importa que sea la querida, la forma en que Carlos nos la describe nos hace enamorarnos de ella al mismo tiempo. El narrador-protagonista se decide a confesar su amor y ella, reacciona con una sensatez admirable, no quiere romper el corazón del muchacho, en su rechazo lo consuela, casi lamenta no poder corresponderlo.

Aunque el amor no es correspondido por Mariana hacía Carlitos, la ternura de la declaración le recuerda a ella que puede ser amada y admirada, que no todo el mundo la mira como a una pretenciosa, amante en turno de un político pudiente. Carlos a Mariana le devuelve la dignidad, ella abre los ojos y reclama el respeto que merece por parte de su pareja.

Para concluir, Batallas en el Desierto es una obra que puede recomendarse a los adolescentes, se puede trabajar con ella en el proyecto cuya práctica específica es elaborar una reseña, de 2º año, cuarto bloque. La trama que gira en torno al amor no correspondido, la descripción de las personalidades de los adultos, las costumbres, intereses y formas de diversión que tenían los jovencitos en aquellos años es la misma de estos días, pues la Internet es la televisión de los setenta para los niños de hoy, sin duda el hilo narrativo de Pachecho enganchará a los alumnos.

viernes 8 de julio de 2011

Inexpresiva

Así soy y qué.

jueves 7 de julio de 2011

Monedita de oro

Que si hoy no te saludó que si habló de ti que si no habló que si descubres que el universo no gira a tu alrededor que si nadie te quiere todos te odian que si los megalómanos te joden la existencia que si te hizo mala cara que si te equivocas que si aciertas que si se burlan que si no te pelan que si malgastas tu tiempo que si elegiste mal que si ya estás más viejo que si tu pasado aquello que si tu presente esto que si no tienes futuro que si dijo o no dijo que si todo fue un malentendido que si no estás seguro que si eres un facilote que si eres un mocho que si el chisme...

No eres monedita de oro.

Todo es una tormenta en un vaso de agua comparado con problemas realmente serios de la humanidad.

http://www.fotolog.com/lynmari/59207822



Siempre es así.

jueves 30 de junio de 2011

En Monterrey el miedo anda el aire y no me acostumbro a él.




Qué tristeza y que coraje toda la muerte prematura que se vive en mi ciudad, me indigna, enfurece, entristece y luego que, me trago todo a fin de cuentas, no puedo gritar, no puedo alzar la voz, ¿qué hago? ni siquiera he querido escribir al respecto, las palabras se me van, huyen, no quieren formar una horrible cola de adjetivos para Monterrey: insegura, violenta, peligrosa. . . Las palabras huyen de mí como yo quisiera huir de mi ciudad, Monterrey quiero irme lejos de ti, no me gusta vivir con el corazón en la garganta cuando se deja oír la lluvia de balas o pasa rechinando llantas una camioneta sospechosa o pasa a tu lado un hombre que en cualquier momento puede sacar un arma de su mochila. Quiero un lugar seguro para mi familia, quiero que Dylan corra en el parque, salga a la calle, juegue con tierra como cuando yo era niña. Quiero que esto pase ya. Hubo malas decisiones, no hubo estrategias, no sé, no me interesa opinar, pero quizá hay más formas de terminar con esto, muerte por muerte creo que nunca será la respuesta correcta.
Dios regálanos una mirada con una sola tendríamos paz por una vida.

lunes 13 de junio de 2011

Entre tanto me confundo con la gente


Y pensar que todo empezó con un sueño, que se volvió beso, que se volvió recuerdo, que se volvió pasado, que se volvió un juego, palabras al oído, besos, mañanas. . .

viernes 10 de junio de 2011

Dylan sonríe/ Casi termina el semestre/ Los pendientes/ El amor

News.-

-Dylan ya está mejor, va recuperándose mi niño. Ya sonríe, corre y acepta alimento sólido. Esta semana estuvo muy enfermo, recayó horrible pero, gracias a Dios todo va bien. Gracias a Dios.
-Odio que Dylan se enfermé y yo no pueda estar con él para apapacharlo y consentirlo.
-Cuando se siente mal se me abraza como un pequeño koala y no dice nada sólo recarga su carita en mi hombro.
-Odio estar en la escuela o el trabajo lidiando con gente y al mismo tiempo pensando en mi huerco, en cómo estará -Marilyn, responda la pregunta- si quiso comer algo -ya no puede hacer nada Marilyn, está excedida en faltas- Si se tomó la medicina -Tiene una responsabilidad aquí, Marilyn- Si me necesita -Le puse falta porque salió sin avisar-

¡CÁLLATE!

-Tengo cosas más importantes en la cabeza, una mucho más importante que todas, la salud de mi hijo.
-La salud es algo que no apreciamos hasta que nos falta, es como el amor. Nos parece tan natural que lo desatendemos, lo ignoramos y luego un día, va.
-Por eso creo que el amor es una decisión que se debe tomar todos los días.
-Hace días supe que una profesora dijo que yo era una distraída, que me la pasaba afuera del salón.
-Si yo dijera lo que pienso de ella, creo que se ofendería.
-Pero lo cierto es que estoy como dormida.
-Quiero despertar de este sueño largo y seguir adelante, con los ojos bien abiertos, no en círculos como hago ahora, sin crecer, sin crear, ¿Qué es lo que me pasó de un tiempo a la fecha? ¿Desde que entré a la Normal? Ya no leo, de ser una buena lectora o al menos una lectora, me volví lectora de fragmentos no de libros, ya no escribo porque no leo, porque lo único que hago es llenar pautas y pautas y hablar de lo mismo y lo mismo, de tolerar a las personas, de soportar la insensatez de algunos, de aburrirme. Me dejé alcanzar por la rutina. Extraño pensar. Sólo espero la luz de los próximos semestres.
-Qué triste, perdí todo el ánimo en mis proyectos: La revista, el club del libro, las tertulias, el blog del normalista, la agenda cultural del grupo de español, el taller de creación en la Normal, nada, para qué, no vale la pena cuando no creen en ti, no hay apoyo y te sientes ajena a la institución. Mis compañeros saben de mis proyectos, se los compartí y se entusiasmaron, son un muy buen grupo, muy unidos, capaces, futuros maestros de los buenos pero, luego nada, me desanimé y ellos igual.
-No es apatía, es una reacción.
-De no ser por un par de buenos maestros este semestre: -cito al representante de mi salón- "ya me hubiera lanzado del tercer piso"
-Ya tengo en mente algunas ideas para realizar mi propuesta didáctica para la enseñanza del español, eso si que me entusiasma, no más horario cortado, no más exigencia en clases inventadas, no más necedad (eso espero).
-Luego, luego me regreso a terminar lo que dejé pendiente en la FFyL.
-El amor es lo que me salva de ahogarme en la costumbre.
-Jim.
-Dylan.
-Buenas noches.

lunes 30 de mayo de 2011

me siento bien/ ánimo Joaquin Sabina/ regreso pronto, no me olviden

Blog, te extraño.
Queridos lectores, los extraño también aunque las reglas del tráfico dicen que probablemente ya me han cambiado y engañado con otra mujer más atenta a su espacio en la blogosfera.

Tengo un pequeño que tiene varicela, seguiré ausente un tiempo.
Mientras puedo compartirles que estoy bien, que me siento una hija consentida de Dios, que les recomiendo no desdeñen la satisfacción de elevar una oración, trae paz al alma y al cuerpo.

Nos leemos pronto, voy a atender mi vida, mi huerco, mi esposo, mi trabajo en la secundaria, mi trabajo como blogger, la casa, yo, a mí, mi otra yo, yo misma, yo, mi me conmigo.

Por cierto que Joaco Sabina pospuso fechas en México debido a su salud, recupérate hombre, en Monterrey hay en especial dos pares de oídos y dos corazones esperando escucharte. ánimo Joaquín.

lunes 23 de mayo de 2011

No me sirves de personaje

Estoy inventando personajes, se me ocurrió uno pero me parece muy poco interesante. Sería mujer, sola, más de cuarenta, adicta al tabaco para compensar otras insatisfacciones, la que se la pasa por los pasillos con cara de gendarme mal pagado, la que tiene un puesto inventado y no sabe que hacer con él, la que no saluda pero abre bien la boca para emitir juicios sobre personas que ni conoce, la poco agraciada físicamente. ¿Leerían algo sobre una mujer así? No, creo que ella tampoco.


Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

viernes 20 de mayo de 2011

Equilibrio

Frase célebre de la semana
"Pura gente mediocre que cree que porque puede organizar su vida tiene el control del mundo y el conocimiento universal"
original de Nubya Haze, ganadora de mi cariño, mi lealtad y la invitación a un café para echar el chal a gusto.


Gracias Nu, tu espontánea frase me hizo pensar: ¿Quién diablos quiere EQUILIBRIO en su vida?
No me interesa organizar mi vida, tengo mis prioridades y son intransferibles, las cosas simples se disfrutan, los besos no se cuentan, el amor no se mide, las lágrimas no se racionalizan, las sonrisas no se guardan y las ojeras pues ni modo, tampoco se esconden.



Las brujas

Otra vez el lenguaje de los sueños, otra vez el sueño recurrente de pasillos fríos y escaleras que no terminan y no van a ningún lado, otra vez esas mujeres como sacadas de un cuadro de Remedios Varo pero sin ser bellas, lo bueno es bello, ellas no son bellas, y la tesis, la hipótesis y los argumentos y todo es gris, estoy sentada frente a una mesa y todo es borroso como en los sueños, tus argumentos no son válidos, tus argumentos no son comprobables dice una voz molesta, casi chirriante, no, no, no, dice un esqueleto en vestido, la dentadura tiembla, ríe, señala, no vales, no sirves, no funciona, no me importa, no te escucho y sigue chillando el diminuto cuerpo que ahora quiere tomarme por el cuello, me lastima, con algo de esfuerzo logro zafarme, salgo del lugar, otra vez los pasillos y la niebla, pasillos-niebla, alguien me puede ayudar digo al mismo tiempo que camino, habla con doña Segunda Sombra dice una voz desconocida, ella te puede ayudar, busco a doña Segunda y la niebla se hace más intensa, ahí está ella, absorbiendo su enorme cigarro y lanzándolo desde las alturas, ese es su trabajo, fabricar el humo, pasea por los pasillos con su cigarro encendido, malencarada, molesta por quien sabe qué, dice ¡qué haces afuera del agujero! y fuma. Me asusta. Regreso y quiero acurrucarme, sentirme protegida, ¿en verdad soy parte de este lugar? Continúo el camino a tientas, hay pies que se atraviesan en mi camino, pies huesudos que me hacen caer. Me siento muy triste, no soy parte de ese lugar, no puedo tenerle cariño a quien me acobarda, a quienes me juzgan, a las de huesos secos, no puedo, me niego. Qué diría Humberto si estuviera aquí, pienso en él, no creo que le gustara este laberinto, eso no fue lo que él heredó, ha de estar triste en su tumba. Algunos pares de ojos me consuelan, espero salir con vida de esta pesadilla les digo, ya falta poco, espera, no puedo, quiero llorar, aprendo de pocos buenos, los malos son malos. Otra vez en el pasillo VII, y alzo la mano sigo siendo ignorada, alzo la mano y no sirve de nada.

sábado 19 de marzo de 2011

Mi pequeña gran aportación a la formación de lectores jóvenes

Dylan una tarde en Parque Fundidora.

Ese domingo decidimos ir a dar un paseo en familia, tendimos una manta bajo la sombra de los árboles y nos acomodamos al lado de un arroyo. El libro que llevamos para leer en voz alta era Poemas de Fernando Pessoa; empecé la lectura de un poema al azar:


Las nubes lentas dan sueño
el cielo azul buen dormir.
Floto, en íntimo abandono,
a ras de mi no sentir.

Y sentir que no soy alguien
es suave como agua corriente.
Incapaz de enojo o peso,
mi alma es lo que no tiene.

Qué bueno, junto al arroyo,
saber que es él quien va yendo...
Y sólo en sueños voy delante,
y sólo en sueños voy siguiéndolo.

(1931)


Por eso me atrae la poesía. El poema nos habló esa tarde en el parque.
Terminé la lectura y mis dos atentos escuchas aplaudieron risueños: Jaime con esa mirada de complicidad que me ha entregado desde que lo conocí y Dylan buscando hojear el libro con gesto de ¿Qué más hay dentro? Qué salgan las palabras.
Los amo, amo ser mujer, madre y esposa.


jueves 24 de febrero de 2011

Las sirenas lloran

Prefiero no encender la televisión. Prefiero no saber, pero no puedo contra las olas de sangre donde habitan las sirenas con su horrible canto, recorriendo las calles de nuestra ciudad. No puedo nadar contra eso. Hace unos días me enteré de que secuestraron al nieto de una vecina, tiene 11 años. Ya no se trata de "alguien me dijo que" "Dicen que le pasó a no sé quien" No, ahora se siente el miedo de cerca. No quiero ser fatalista, simplemente quiero que este lapsus de niebla pase pronto.