En la fauna escolar...
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1.- Hoy tuve mi segunda clase de canto e hice el ridículo pero me divertí, y no es que no lo tome con seriedad, sino que estoy ahí para aprender no para ser una cantante profesional. Los compañeros del grupo hacen un ambiente muy agradable y me caen bien, son muy amables y se les nota alegres, pero los nervios a la hora de cantar frente a todos son incontenibles. Hoy el maestro ubicó la tesitura de mi voz como mezzo, el punto es que el maestro desesperó un tanto ante mi falta de concentración, debido a los nervios claro, y me puso más nerviosa aún con sus comentarios acerca de que mi tono era un tono grave como masculino, ja ja, ahora me da risa pensar en eso pues jamás en la vida me habían insinuado tal cosa sino todo lo contrario, pero hace un momento me daban ganas de llorar. En fin ya quiero tener mi próxima clase.
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2.- Al inicio del semestre pedimos que nos fuera asignado otro salón debido al estado de gravidez de dos compañeras, las interesadas debían buscar una permuta con alguno de los grupos ubicados en la primera planta. La respuesta fue un rotundo no por parte de uno de los grupos de tercer semestre argumentando que en caso de cambiarnos el salón quedarían muy cerca de la dirección (¿¿¿??? osea, vamos a ser maestros de secundaria, así que me niego a entender su postura adolescente) Luego la compañera representante de otro de los grupos, pero de 5° semestre, nos dijo muy amablemente que con muchísimo gusto cambiarían de salón pero que no era posible debido a que en su grupo también había una chica embarazada, un par de días después me enteré de que no era cierto. No entendí. O soy yo la sensible o quizá espero demasiado de las personas, sobre todo un trato más humano si hablamos de maestros. En fin, no hay porque hacer drama, pues el salón es muy cómodo, el clima funciona, es amplio, y si uno baja y sube moderadamente y con precaución las escaleras, no pasa nada.
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3.- He notado unos letreros en la segunda planta que dicen: "no fumar, favor de pasar a la placita" simpáticos, impresos a color e ignorados por todos, porque parece que soy la única que los ha visto y ah como fuman los compañeros en los pasillos del segundo piso. En lo que recorro el pasillo del salón al toilette siento como si me hubiera fumado un cigarro, y eso me provoca una sensación de asco increíble ¿exagero? más de uno dirá que sí, lo sé, pero me tiene completamente sin cuidado, pues si mujeres que venden sus óvulos se han atrevido a juzgar la manera en que se lleva un embarazo, que los fumadores no defiendan sus derechos, como por ejemplo el derecho a despedir desagradable aroma en un radio de 3 metros, convertir a otros, sin pedir permiso, en fumadores pasivos y joderles quedito la vida, pero que inconscientes hemos sido los que no fumamos, tan egoístas, malos malos!!
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4.- Eso me recuerda al proyecto de fomento a la lectura que se me ocurrió proponer durante una lluvia de ideas, pues mezcla literatura y cigarros. Sí, se trata de cambiar cigarros por libros, dos pájaros de un tiro, promover el hábito lector entre los normalistas y de paso invitarlos a desprenderse de otro hábito, vicio mejor dicho. Con la responsabilidad que implica ser maestros, me parece positivo y propositivo el hecho de ofrecer ese intercambio de interesantes libros por apestosos cigarros y ojalá el proyecto tenga buena respuesta en cuanto se ponga en marcha, que no me lo imagino al revés.
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5.- Un maestro, quien tiene estudios de psicología clínica, al abordar el tema de la conducta delictiva en los adolescentes y cómo prevenirla, comentó el caso de un estudiante que tenía conflictos con sus compañeros y expresaba su rencor hacía los demás robando, pues, mencionó el maestro, el quitar algo a alguien es una forma de agresión, de querer dañar, me pareció interesante el análisis, no pude evitar que viniera a mi mente alguna persona a quien le presté un objeto tiempo atrás y cuando se lo pedí me lo negó con una excusa tonta, como por ejemplo que lo había extraviado dentro de su propia casa, por supuesto no le creí nada y no tuve más remedio que decirle -no te preocupes- pero pensé esa situación por lo que mencionó el maestro acerca de la agresión, si creo que haya algo de eso, no se puede comprobar pero es algo que uno intuye y ya. ¿Cómico? yo diría patético. Luego, el otro lado de la moneda, pienso en cosas que me han prestado y que yo no he devuelto pero no por fregar, soy sincera, sino por distraída, y en esos casos han sido como trueques, asi que no hay culpa de mi parte.
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Suficiente. Tengo sueño, me voy a dormir. Este
top five se había venido acumulando desde hace tiempo pero me dio la gana escribir hasta ahora.
Jim espera, con su permiso.